sábado, 5 de abril de 2014

La cafeína en los niños.

La mayoría de los padres jamás pensarían en darles a sus hijos un jarro de café, pero es probable que les sirvan habitualmente bebidas que contienen cafeína. En todos lados hay alimentos y bebidas con cafeína, pero es conveniente reducir al mínimo el consumo de cafeína, en especial en el caso de niños más pequeños.

En Estados Unidos, no se han desarrollado pautas para la ingesta de cafeína en el caso de los niños, pero las pautas de Canadá recomiendan que los niños de edad preescolar no ingieran más de 45 miligramos de cafeína por día. Esto es el equivalente a la cantidad de cafeína presente en una lata de 12 onzas (355 mililitros) de gaseosa o las barras de chocolate con leche de 1.5 onzas (43 gramos).

¿De qué manera afecta la cafeína a los niños?
La cafeína es un estimulante que afecta por igual a los niños y a los adultos; se trata de una droga que se produce de manera natural en las hojas y las semillas de muchas plantas. La cafeína también se hace de manera artificial y se agrega a algunos alimentos. La cafeína se define como droga porque estimula el sistema nervioso central. En niveles más bajos, puede hacer que las personas se sientan con más energías y más alerta.

Tanto en los niños como en los adultos, el exceso de cafeína puede causar lo siguiente: nerviosismo, malestar estomacal, dolor de cabeza, dificultad para concentrarse, dificultad para dormir, aumento del ritmo cardíaco y aumento de la presión arterial.
No es necesario consumir grandes cantidades de cafeína para desencadenar estos efectos, en especial cuando se trata de niños pequeños.

A continuación, se indican otros motivos para limitar el consumo de cafeína en el caso de los niños:

  • Los niños que consumen una o más bebidas endulzadas de 12 onzas (355 mililitros) por día tienen un 60% más probabilidades de ser obesos.
  • Las bebidas con cafeína no sólo contienen calorías vacías (calorías que no proporcionan ningún tipo de nutriente), sino que los niños que se llenan con estas bebidas no obtienen las vitaminas y los minerales que precisan de fuentes saludables, además, los niños que beben demasiada gaseosa pueden no obtener el calcio necesario de la leche para desarrollar dientes y huesos fuertes.
  • Beber demasiadas bebidas con cafeína y endulzadas podría producir caries debido al elevado contenido de azúcar y la erosión del esmalte dentario como consecuencia de la acidez..
  • La cafeína es un diurético que hace que el organismo elimine agua (a través de la orina), lo cual puede contribuir a la deshidratación. Es conveniente evitar el consumo excesivo de cafeína en días calurosos, cuando los niños necesitan reponer el agua que pierden por la transpiración.
  • La cafeína puede agravar los problemas cardíacos o los trastornos nerviosos, y tal vez algunos niños no sepan que están en riesgo.
Alimentos y bebidas con cafeína
Si bien los niños obtienen la mayor parte de la cafeína de las gaseosas, ésta también está presente en el café, el té, el chocolate, el helado de café o el yogur congelado, además de algunos analgésicos y medicamentos de venta libre. Tal vez, los padres les den a sus hijos té helado en lugar de gaseosas, pensando que se trata de una mejor opción. Pero el té helado puede tener tanta azúcar y cafeína como una gaseosa.

A continuación, ofrecemos un cuadro comparativo de algunos productos que aportan cafeína:

¿Qué es la sensibilidad a la cafeína?
La sensibilidad a la cafeína es la cantidad de cafeína capaz de producir un efecto en una persona, y esta cantidad es variable. La sensibilidad a la cafeína se ve afectada, principalmente, por la ingesta diaria de cafeína.Por lo tanto, cuanta más cafeína tomen los niños, más cafeína necesitarán para sentir los mismos efectos.
Además de ser más susceptibles a los efectos de la cafeína por su tamaño, los niños pequeños son más sensibles porque no han estado tan expuestos a ella como los niños mayores o los adultos.
La cafeína se moviliza por el organismo en unas cuantas horas y se elimina con la orina. No se almacena en el organismo, pero si un niño es sensible a la cafeína, es posible que sienta sus efectos hasta durante 6 horas.

¿Es posible evitar que los niños ingieran cafeína por completo?
¡Por supuesto! La mejor manera de eliminar la cafeína (y el azúcar agregado) consiste en eliminar las bebidas gaseosas. En lugar de ello, ofrézcales agua, leche, agua saborizada y jugo de frutas 100% natural. Para mayor comodidad, sirva agua en botellas con pico, que los niños puedan transportar fácilmente. Puede continuar sirviéndoles gaseosas o té de vez en cuando, simplemente asegúrese de que no contengan cafeína. Y esté atento a la cafeína oculta; controle la lista de ingredientes de los alimentos y las bebidas.
Si su hijo adolescente ha adquirido el hábito de tomar café, una taza por día puede convertirse fácilmente en varias tazas (como la mayoría de los adultos saben), en especial si su hijo bebe café para quedarse despierto por la noche mientras estudia.
Intente reemplazar las bebidas con cafeína y el café por bebidas sin cafeína (agua, gaseosas sin cafeína y té sin cafeína). Continúe hasta que su hijo ingiera menos de 100 miligramos de cafeína por día.
Quienes reducen la ingesta de cafeína tal vez se sientan cansados. Lo mejor es irse a la cama, no recurrir a las gaseosas. Es simplemente una de las maneras que tiene el cuerpo de decir que es necesario descansar más.

No dude en permitirles a sus hijos darse el gusto de comer un trozo de torta de chocolate en las fiestas de cumpleaños o de beber una deliciosa taza de chocolate caliente un día frío; estas opciones no tienen una cantidad tan elevada de cafeína como para ser nocivas. Al igual que en todo, la moderación es la clave para mantener bajo control el consumo de cafeína de su hijo.

http://kidshealth.org/parent/nutrition_center/_esp/child-caffeine-esp.html#

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